Reseña bibliográficaEstudios Fronterizos, vol. 14, no. 28, 2013, 215-217

En busca de la frontera y otros ensayos sobre comunicación y cultura


Manuel Ortiz Marín*


Fernando Vizcarra, Universidad Autónoma de Baja California, 2012, pp. 309.


* Profesor–investigador de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Autónoma de Baja California.
Correo electrónico: mortiz49@yahoo.com


La obra En busca de la frontera de Fernando Vizcarra propone un ejercicio singular: la posibilidad de historizar los estudios sobre el campo de la comunicación y la cultura en la frontera, concretamente en Baja California. Tarea poco frecuente en quienes abordan este campo de estudio y menos común en los historiadores, de ahí la importancia de este texto y sus aportes al conocimiento tanto de la frontera como de algunos de los ámbitos académicos más importantes de las ciencias de la comunicación.

En primer lugar explicaré la estructura del libro para después desglozar su contenido de manera analítica. El texto está editado en 2012 por la Universidad Autónoma de Baja California y corresponde a la Selección Anual para el Libro Universitario que forma parte del proyecto editorial de dicha casa de estudios; está dividido en dos partes. La primera, llamada Atisbos, recupera trabajos de orden conceptual y teórico; y la segunda, denominada Incursiones, presenta textos diversos, pero todos ellos relacionados con el contexto de la frontera bajacaliforniana.

Atisbos, a su vez, está integrada por cuatro subcapítulos: “Opinión pública, medios y globalización”, le sigue “La sociología de la cultura de Pierre Bourdieu. Premisas y nociones básicas”. A continuación “Cibercultura. El estado actual de la investigación y el análisis”; y finalmente, algo denso llamado “Hermenéutica y análisis del discurso”.

La segunda parte del libro, Incursiones, se divide en seis apartados. El primero se llama “En busca de la frontera: identidades emergentes y migración. Apuntes para una aproximación reflexiva”. Le sigue “Las ciudades nómadas”. Continúa con “Lectores y formación de ciudadanías en México. Observaciones sobre el Programa Nacional de Salas de Lectura del Conaculta”. En seguida está “Cultura y desarrollo humano en Baja California. Propuestas para una política cultural”. Después un texto llamado “Crossing Land: estudios sobre comunicación y cultura en la frontera noroeste de México”; y termina este apartado con “Artículos de investigacion sobre comunicación y cultura en torno a Baja California (1976–2007)”. Un compendio razonado.

El texto referido cierra con dos anexos muy útiles e interesantes. El primero, llamado como la última parte, refiere de manera sintética un resumen de las obras de varios autores que han escrito sobre Baja California y sus múltiples enfoques. El segundo anexo, llamado “Índice temático”, ofrece la oportunidad de acudir por tema a su ubicación en las páginas del libro; finalmente, un apartado que no tiene pierde: las referencias, muy útiles tanto para legos como para instruidos, pues es valioso material para futuros trabajos o consultas.

Ahora bien, ┬┐qué reseñamos de su contenido? Primero hablaré del autor, pues a mi juicio cada obra, en buena medida, es un reflejo de los rasgos de la personalidad de quien la escribe.

Fernando Vizcarra se ha caracterizado por ser, además de un excelente escritor en varios géneros literarios, un académico solvente y maduro en su labor como investigador. Esta obra es parte de esa madurez alcanzada tanto en su desarrollo académico y profesional como en lo intelectual.

Ahora vayamos a la obra. En busca de la frontera ofrece la oportunidad de recuperar de manera condensada y sencilla los diversos trabajos escritos por el autor o en coautoría sobre aquellos ámbitos teóricos en los cuales ha incursionado intelectualmente, así como textos sobre comunicación y cultura y su vínculo con la frontera noroeste de México.

Como se indica al iniciar esta reseña, la primera parte, Atisbos, plantea el abordaje a constructos fundamentales en las ciencias sociales producto del largo trayecto académico del autor. Nociones, como dijera Maffesoli, y no conceptos sobre la opinión pública, medios y globalizacion acercan a este tejido interdependiente entre estos tres ámbitos en los cuales se discurre sobre sus características, limitaciones y potencialidades.

Continúa esta parte con otro tema, y otro autor. La sociología de Pierre Bourdieu, y en particular me parece valiosa su aportación para abordar el caracter posestructuralista que se le adjudica al autor francés, pues discurre sobre conceptos eje de su obra como campo, habitus, capital y poder simbólico. Era deseable que Fernando Vizcarra refiriera dos obras que a mi juicio le dan otro carácter al estructuralismo de Bourdieu y que son poco conocidas. Me refiero a O poder simbólico, sólo traducido del francés al portugués, y Reflexiones sobre la sociología reflexiva, obra que ofrece un vuelco a su postura metodológica ortodoxa que expresa en El oficio del sociólogo. El último texto de esta primera parte se llama “Ciberculturas. El estado actual de la investigación y el análisis”, escrito en coautoría con Paola Ovalle. Como lo explican los autores al principio del texto, su interés es aportar elementos para la comprensión de las relaciones cotidianas entre el ciberespacio y los internautas nativos y ocasionales.

La segunda parte del libro es un lujo para quienes han hecho de Baja California su lugar de vida. En sus seis apartados el autor da cuenta de las diferentes dimensiones en el campo académico de la comunicación y la cultura como producción científica y su relación con la problemática fronteriza.

“En busca de una frontera”, “Las ciudades nómadas, trazos prestos sobre cultura urbana”, “Lectores y formación de ciudadanías en México”, “Cultura y desarrollo humano en Baja California”, “Crossing Land: estudios sobre comunicación y cultura en la frontera noroeste de México” y “Artículos de investigación sobre comunicación y cultura en torno a Baja California (1976–2007)”, son cada uno y por separado textos de consulta obligada para los estudiosos del campo de la comunicación y la cultura —en esta región alejada de los centros tradicionales de producción cultural pero con una vida intensa en los diferentes planos de la cultura.

En su conjunto, el libro ofrece una visión polisémica de la frontera. De sus habitantes, gustos, formas de vestir, su lenguaje y, por ende, sus costumbres y tradiciones, que como dijera Howsband en su texto La invención de la tradición, no se acaban, sólo se transforman para manterner ese continum que hace de la frontera no sólo la que se sueña sino la que se habita; ese otro mundo de diversidades simbólicas que se inician y diluyen en la cotidianidad de los fronterizos.

Ese tercer México que existe y es real, y al cual no se acaba de conocer y mucho menos de vivir plenamente por la dilatación de sus intersticios. La obra de un autor es su espejo, y como tal es Fernando Vizcarra, quien nació en la frontera y por lo tanto la vive intensa y cotidianamente. Es de reconocer al autor su aporte a la cultura fronteriza de esa parte del México poco conocido y menos estudiado más allá de sus ejes temáticos, como es la migración y la delincuencia organizada.